Mi amor/odio por MGSV The Phantom Pain

vlcsnap-error082

Nunca me he declarado fanático de los Metal Gear. Lo cual es raro, porque los he jugado casi todos (Portable Ops se me escapó, y los de NES/MSX2),  y cada uno de ellos me ha encantado. Han sido grandes trabajos, y que ponen bastante presión en los demás desarrolladores para poder hacer trabajos comparables.

Aún así, a pesar de no declararme fanático de la saga, cada vez que juego uno me sacude el piso por lo excelentes que resultan. La última entrega, el Metal Gear Solid V:The Phantom Pain no es la excepción, esta muy cerca de ser el mejor juego que he jugado en mi vida.

Y acá es donde empieza mi dilema, porque siento tanto amor como odio por este juego, por Hideo Kojima y por Konami. Porque quedé fascinado por el juego, y quedé devastado por la falta del resto del juego.

(Advertencia: Posibles Spoilers)

El pasado: De Zanzibar, Outer Heaven y demás

No es necesario saber la historia total de la saga para disfrutar el MGS5:TPP (para abreviar un poco). Así que no voy a hablar de la historia, excepto decir que es increíblemente compleja y con uno que otro vacío causado por, bueno, ser una saga de casi 30 años de existencia.

Lo que quiero hablar es de los sentimientos causados por esta saga. Recuerdo todavía el impacto que tuvo el primer Metal Gear que jugué, el Metal Gear Solid, circa 2000.

Este fue el primer juego que me enseñó que los videojuegos podían tratar temas de la vida real, causando una discusión inteligente sin decir las respuestas al espectador. Y el hecho de tener la capacidad de ser totalmente serio y totalmente ridículo al mismo tiempo no era imposible.

Eventualmente llegó el 2, que fue algo inesperado, sin el mismo impacto. El 3, que me mostró el pasado. Y me sorprendió. Y el 4, que me mostró “el final”. Para este momento, pensé que no era necesario hacer nada más con la saga.

Y jugué el Peace Walker, el verdadero inicio de “la caída” de Big Boss(no, el 3 no fue la caída, fue el origen, tropos diferentes, de los cuales tal vez desvaríe en el futuro). Fue definitivamente mi favorito.

Veía cómo se tejía una telaraña de misterios, esperanzas, desastres, bondad y maldad, todo en intrigas de espías, políticos, y militares tratando de cambiar el mundo con sus propios puntos de vista.

Pensé que luego del Peace Walker, cualquier otro Metal Gear que saliera no podría compararse a lo asombroso de la historia, el sistema de juego, el desarrollo de objetos y demás.

Y una vez más, Kojima me demostró que me equivocaba con esta saga. Todavía tenía algo más que contar, a pesar de mis expectativas.

El demo más caro que he jugado

Para empezar, el primer anuncio fue que el juego iba a ser liberado en dos juegos, Ground Zeroes y Phantom Pain. Y la gente descubrió que el Ground Zeroes era en realidad más un demo del verdadero juego que un juego por sí mismo.

El Ground Zeroes sirvió para aumentar las expectativas de la gente. Para mí, pues, me interesó porque conservaba los elementos del Peace Walker que me agradaban. Pero me tenía preocupado. Sentía que algo le faltaba. Sin embargo, me agradó cómo se sentían los controles. Lo bien que se veían los gráficos. Lo grande que se sentía el área, a pesar de ser relativamente pequeño a los mundos de Metal Gears anteriores (no contando las misiones del PW).

Claro, pensé que era más para generar dinero e interés que por sacar un material digno. No siento que esa opinión haya cambiado. Pero, para la historia sirve. El comienzo del Phantom Pain se vuelve aún más impactante con la separación de juegos y tiempo. Lo cual no me desagrada. ¿Hubiera preferido jugarlo como prólogo dentro del mismo juego? No, pero se pudo haber integrado al prólogo.

Cuando jugué el Phantom Pain, me di cuenta que tal vez dos horas de prólogo hubieran sido demasiadas. Ya lo que nos dan es asombroso. Y por cosas como esa, es que me genera tantos sentimientos el nuevo juego

Reencontrándose con un viejo amigo

De repente, apareció el Phantom Pain. Mi plan original era comprarlo cuando bajara el precio (de paso, la caída de precio en Amazon ha sido de 11 dólares en el distribuidor más barato cuando se publicó este artículo).

Empecé a oír y oír cosas. Y empecé a recordar los juegos anteriores. Finalmente, vi los primeros minutos del juego, y eso me convenció inmediatamente a conseguirlo.

Resultó ser una excelente elección. Música, juego, voces, diseños, toda la experiencia seguía dando más y más y más. No paraba. Tomó los elementos del favorito, los afinó con las bases de los otros, le aplicó un mundo abierto, y me dejó con la boca abierta.

Y veía cómo pasaban las misiones una tras otra. Las grabaciones una tras otra. Y mi base crecía, mis recursos se multiplicaban. Pero sentía algo extraño, que no calzaba. Este Big Boss no se sentía como en los juegos anteriores. Pensé que tal vez era culpa de haber perdido todo en el incidente del juego anterior.

La historia se adentraba, introduciendo los nuevos elementos y los antiguos de una manera fluída. Me hacía sentir que yo vivía la historia. Pasaron los dos capítulos, y saqué la “Historia Verdadera”, donde descubrimos que el Big Boss que utilizamos, Punished Snake, en realidad era un médico de la MSF de la base anterior.

Fue brillante cómo lo mostraron. Si bien es cierto que tuvieron que forzar algunas inconsistencias para poder obtener el resultado, lo mostraron de una manera perfecta, dándole la fuerza y el fondo necesarios, y de paso, corrigiendo LA MAYOR INCONSISTENCIA de la saga.

Y sin embargo…

El Dolor Fantasma

Faltaba más. La historia del juego indicaba que habían una o dos tramas por completar, siendo la más importante Eli y el Sahelanthropus. ¿Qué iba a pasar con la cepa restante? ¿Con los niños? ¿Con Eli?

Y acá es donde viene mi desamor. No sería de extrañar que la salida de Kojima de Konami se deba a que el juego todavía no estuviera “completado” para la fecha de lanzamiento. O que entregara dos juegos incompletos cuando se le pagaba por uno entero. O por diferencias creativas. En realidad, hay muchísimas razones por las cuales pudo haber salido.

Sin embargo, mi dolor viene que esa parte que faltaba, ese pequeño punto final, ya estaba casi completo. En las ediciones especiales viene un DVD adicional contando la historia de lo que hubiera pasado si se completaba. Lo que nos hubieran dado hubiera sido un juego perfecto. Por sí mismo, el Phantom Pain es uno de los mejores juegos que se han hecho, a pesar de lo que le falta. Y existía la posibilidad de cerrarlo con un broche de oro LEGENDARIO.

Así como Miller y Punished Snake experimentan los dolores de la pérdida, yo también experimenté un dolor por lo que nos perdimos. Experimento un odio porque siento que me robaron algo que nunca recuperaré. Y si lo llegan a desarrollar y vender como DLC o juego aparte, pues, lo compraría aunque me sienta engañado.

Sólo me queda esperar que este juego sirva de ejemplo, que en el futuro vengan muchos más juegos entretenidos, ridículos, y que nos pongan a pensar. Nada más que estén completos eso sí.

91.jpg

Muy importante que cosas como esta sigan pasando.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s